¿Cómo
sé yo que el tratamiento me está ayudando?
Cuando
el paciente ingresa por primera vez, una de las apreciaciones
clínicas que se utiliza es la que denominamos "La escala
del dolor." Esto consiste en un interrogatorio sencillo
donde el paciente trata de ubicar su dolor de acuerdo
a un patrón pre-establecido del 1 al 10. A medida que
va progresando el tratamiento, se hace un seguimiento
y esto se ve reflejado en una gráfica que le demuestra
al médico y al paciente la mejoría subjetiva. Es impresionante
ver como este sencillo método refleja lo que está sucediendo.
Hay, por supuesto, otras maneras objetivas por parte del
médico para observar la mejoría del paciente.
Lo
más importante durante este período es tratar de mantener
la calma y entender que todo proceso requiere tiempo,
que se está buscando modificar una estructura y que
tiene que ser un proceso gradual. Después de las quince
sesiones en promedio que se realiza, el paciente entra
en una etapa de rehabilitación con ejercicios específicamente
diseñados para este propósito y que los puede hacer
en su casa concomitantemente con visitas periódicas
para el mantenimiento de las correcciones vertebrales
que ya se han logrado en la etapa inicial. Este proceso
dura habitualmente tres meses, y tiene dos propósitos:
mantener la integridad de la columna vertebral y fortalecer
toda la musculatura de la misma.
Ya
yo estoy bién porque se me quitó el dolor. ¿Por qué
tengo que seguir viniendo?
A
veces es tan dramático el resultado que parece como
una especie de milagro el resultado sintomático experimentado
por el paciente en las primeras sesiones y le da la
sensación de "como se me quitó el dolor ya yo estoy
bién." El dolor se quitó porque se logró descomprimir
suficientemente el nervio. Esto es, por supuesto motivo
de alegría, pero es recomendable cumplir con las distintas
fases del tratamiento para buscar alejar lo más posible
la estructura que está involucrada en el proceso y dar
mejor seguridad de una corrección más permanente.
Ayer
ya estaba mejor y hoy me volvió a doler.
Lo
más frecuente en el proceso de mejoría son estos alti-bajos.
Esto es debido a la naturaleza misma de la lesión. Cuando
se está descomprimiendo el nervio, hay un período de
tiempo donde la inestabilidad de la articulación hace
que se produzca una irritación que va y viene. Por eso
es bueno que el paciente entienda que la intensidad
del dolor y la frecuencia con que ocurre va disminuyendo
paulatinamente a medida que se va produciendo un cambio
en la estructura de la articulación. El tiempo que tarda
en cada paciente es muy difícil de predecir porque obedece
a la naturaleza específica de la lesión y de la capacidad
de respuesta individual, pero como dije antes, la vasta
mayoría experimentan máximos grados de recuperación
en unos quince días de tratamiento.
El
dolor que tenía en X sitio se me pasó para otro sitio.
Los
dolores no se pasan de un sitio a otro. Tenía usted
un dolor en sitio X que se le quitó y ahora tiene otro
dolor en otro sitio. Por supuesto, es muy frecuente
también el dolor irradiado que sigue la trayectoria
del nervio lesionado.
Durante
el tratamiento me pusieron muy poquito tiempo de calor,
tracción, electroterapia etc.
El
principal objetivo de colocar calor local aquí en el
Instituto Roberts es para relajar un poco los músculos
para prepararse para la manipulación. Usted se puede
poner calor en la casa por tiempo ilimitado. La utilización
de electroterapia tiene como objetivo la estimulación
de las endorfinas - substancias naturales del organismo
que ayudan a combatir un poco el dolor. La tracción
rodante de columna dorsal y lumbar y la intermitente
de columna cervical es utilizada para reforzar un poco
la acción realizada previamente por la manipulación
y es la recomendada por la fisioterapia tradicional.
Así es que aunque a algunos pacientes puede parecerle
"muy poquito tiempo" es el tiempo aconsejable para el
objetivo que se está buscando. Además, la Fisioterapeuta
Paula le diseñará ejercicios correctivos que deberá
hacer en casa en su momento oportuno.
Pero
yo tengo diez, veinte, treinta años sufriendo de esto.
¿Me iré a mejorar?
Aproximadamente
la mitad de los pacientes que acuden al Instituto Roberts
tienen muchísimo tiempo con el problema. Casi todos
mejoran. El grado de mejoría sintomática depende de
muchos factores - volvemos a lo mismo que se ha dicho
antes. No hay dos pacientes con exactamente la misma
lesión ni con la misma capacidad de respuesta. En algunos
pocos casos con artrosis (desgaste) muy avanzada, el
paciente deberá acudir regularmente buscando mantener
lo más estable posible la articulación. No hay magia
- no podemos añadir material discal donde ya no existe.
Pero sí podemos mantener al paciente más cómodo y proporcionarle
una mejor calidad de vida.
Ya
yo me siento bién y se me dio de alta. ¿Me irá a dar
otra vez?
Si
ha seguido usted las instrucciones al pié de la letra
y mantiene una buena higiene de columna - incluyendo
hacer ejercicios recomendados, las probabilidades
están muy a su favor, pero hay que acordarse que el
ser humano, no usted en particular, está propenso a
sufrir de este tipo de lesión por múltiples razones
que ya discutiremos más adelante.
A
mí me han hecho de todo. He ido para todas partes y
nada me ayuda.
Esto
lo escuchamos a diario. Generalmente no es cierto que
le "hayan hecho de todo." Es muy improbable que sea
haya tratado con un doctor en quiropráctica,
a menos que haya sido en Estados Unidos o Canadá. Ultimamente
se está viendo a personas improvisadas haciéndose pasar
y anunciándose como quiroprácticos - lo que representa
un peligro para la salud de aquellos que ingenuamente
acuden a buscar sus servicios. Recomendamos enfáticamente
que el paciente esté seguro que la persona que alega
ser quiropráctico demuestre ser miembro de la Asociación
Venezolana de Doctores en Quiropráctica.
La
quiroprática no es una técnica, ni es algo que se aprende
en un cursillo dictado por algún supuesto especialista.
Es una profesión que se estudia en Estados Unidos, Canadá,
Inglaterra y Australia. Después de completar los estudios
universitarios requeridos los quiroprácticos actuales
reciben otros cuatro años de estudios universitarios
de postgrado acreditados por el gobierno estadounidense.
Los quiroprácticos son especialistas en la detección,
reducción y prevención de interferencias en el sistema
nervioso espinal. Antes de empezar a ejercer, tienen
que superar un exámen nacional exhaustivo y cumplir
con estrictos requisitos que garantizan su capacidad
profesional. La Asociación Venezolana de Doctores en
Quiropráctica está conformada por profesionales graduados
de universidades que reúnen todos los requisitos exigidos.
Dicha asociación mantiene contacto estrecho con las
universidades quiroprácticas en Estados Unidos y Canadá
para asegurarse de la veracidad de documentos de posibles
aspirantes.
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